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La newsletter de quienes forman parte de la red
de Terra Madre, que unidos defienden la agricultura,
la pesca y la ganadería sostenible
.
 
 

 

Torino 2008

La newsletter de este mes dedica esta sección especial a los testimonios de todos aquellos que por motivos variados y de formas diversas contribuyen con su empeño y sus energías a realizar el encuentro mundial de las comunidades del alimento

 


  Por qué he decido apoyar Terra Madre

En un mundo globalizado, la filosofía Slow Food estaría incompleta si se preocupase de realizar su visión sólo en el hemisferio norte del planeta, o sea, en los países del denominado Occidente. Si se está interesado en difundir una particular cultura alimentaria, es inevitable y natural dirigir también la atención y el interés propios hacia el modo en que se producen alimentos a nivel mundial. Inevitablemente, esto hace aumentar los requerimientos de equidad entre los países industrializados y aquellos en vías de desarrollo respecto de las oportunidades y las posibilidades de distribución. Por dar un ejemplo, basta con pensar en los desequilibrios existentes en los temas de acceso a los mercados entre los pequeños campesinos y las grandes multinacionales productoras de semillas y fertilizantes.
Esta es la razón por la que he decidido apoyar en concreto la idea y las actividades de Terra Madre. Permitir a los productores, a los consumidores y al resto de entes activos en el sector alimentario (como gastrónomos y académicos) componer red, encontrarse y compartir saberes, puede conducir a la elaboración de estrategias en grado de cambiar todo el sistema a nivel global.
En consecuencia, considero necesario que Terra Madre extienda sus actividades de red también a otros actores, como son las ONG que apoyan el comercio justo.
También será importante dirigir demandas políticas a los correspondientes centros de decisión del hemisferio norte: por ejemplo, imponer un freno a los subsidios para la exportación de productos agrícolas hacia los países en vías de desarrollo visto que esto hace no rentable la producción de alimentos a nivel local, o introducir una tasa a nivel global sobre las transacciones especulativas que tienen por objeto bienes alimentarios. ¡Sólo obrando de esta manera la visión de Terra Madre obtendrá el poder y la influencia necesarios!.

 
     
  Burkhard Mayr
Socio del convivium Slow Food de Viena, Austria, y donante de la red de Amigos de Terra Madre
burkhard.mayr@gmx.net
 


  Bienvenidos a nuestras casas

Nuestra familia participó en la segunda edición de Terra Madre, en 2006. Fue el convivium local de Slow Food el que nos habló y nos dio a conocer Terra Madre y, si bien nos lanzamos a la experiencia sin conocer mucho del acontecimiento y de sus objetivos, el resultado fue extraordinario desde todos los puntos de vista, empezando por el lado humano.
El compromiso solicitado a familias anfitrionas como la nuestra era modesto: almuerzo, cena y obviamente una cama para los cuatro días de la actividad.
Nos encontramos en la cena con Benedicto da Silva, productor de harina de mandioca brasileño proveniente de la región del Parà. Al principio estábamos un poco impactados y teníamos problemas a causa de la barrera lingüística, pero al final venció el deseo de comunicar y esto nos permitió descubrir su mundo. Un mundo a base de tanto trabajo y pasión, permeado por la consciencia de perseguir un fin importante: la salvaguardia de la biodiversidad.
Y justo este aspecto hizo acercarse a dos personas pertenecientes a mundos tan lejanos y diversos: Benedicto, productor de setenta años que jamás había salido de su condado, y mi padre, que decidió transformar la mitad de la granja agrícola que dirige en una zona húmeda para la parada y descanso de las aves migratorias.
 
     
  Lorenza Vaschetti
lorenza.vaschetti@libero.it
 


  Gracias por la hospitalidad!

Hace cuatro años fui huésped de una familia que se dedicaba a la producción de quesos. Eran deliciosos, en verdad. Hacía poco que se habían casado y se habían mudado a la nueva casa recientemente. La mujer parecía verdaderamente excitada con la idea de acoger durante un par de días a una pareja extranjera, mientras que su marido parecía más intimidado, creo que incluso contrario a la idea. Pero enseguida trajo una jarra de su vino hecho en casa y nosotros sacamos nuestros diccionarios. Al final pasamos una bellísima velada charlando en inglés, italiano y alemán en el intento de entendernos recíprocamente. Nosotros generalmente comemos poca carne y mucha verdura, pocas salsas. Su dieta sin embargo era: carne, carne y más carne... que era buenísima. Una experiencia muy interesante. Hace dos años, por otra parte, fui alojado en tres lugares diferentes y he vivido experiencias absolutamente variadas. Pasábamos todas las tardes-noches fuera, en fiestas y actividades. Todos los anfitriones eran muy gentiles, generosos, sociables y divertidos. Mi italiano había hecho progresos y su inglés era generalmente bueno.
Dos experiencias italianas totalmente diferentes: ¡la verdadera vida de campo y la de ciudad, la segunda más bajo el signo del festejo y la celebración!
 
     
  John Lee
Fruticultor y escritor, Comunidad de Educadores de Brokline, EE.UU
allandalefarm@verizon.net
 


  Memorias de África

En la época de Terra Madre 2006 estaba buscando trabajo y fue una oportunidad en verdad única poder trabajar como voluntaria en un acontecimiento que reunió a 5.000 campesinos provenientes de todos los rincones del mundo. Durante tres días me ocupé de entrevistar a los delegados de diferentes comunidades del alimento para individualizar la mejor forma posible de ayudarlos e incluirlos en red. Al ser el francés mi lengua materna, recogí sobre todo testimonios de comunidades agrícolas africanas. Hablar con ellos fue como viajar a sus tierras: estuve en Uganda para conocer los beneficios nutritivos de las papas dulces de pulpa anaranjada, en las orillas de un río congoleño con el presidente de la unión de pescadores, en Ghana para elaborar cremas a base de manteca de Karité, en Mauritania, donde se bebe leche de dromedario… En Terra Madre el tiempo se detiene y ofrece a todos la posibilidad de encontrarse y hallar soluciones comunes a través del intercambio y la confrontación. Ser voluntario en Terra Madre significa vivir hasta el fondo la diversidad cultural: una experiencia que me dio más de lo que me esperaba. Me permitió conocer otra realidad y modificó profundamente mi sensibilidad respecto de las problemáticas agrícolas de nuestro planeta. Ahora hay siempre algo de Slow Food en mi plato y en mi carrito de la compra y siento una gran alegría cuando recuerdo a todas las personas que conocí en Turín.
 
     
  Juliette Fillion
Voluntaria francesa, Terra Madre 2006
juliette.fillion@gmail.com
 
 
 


Nos encontramos ya a sólo cuatro meses de la tercera edición de Terra Madre, pero parece que fuera ayer cuando a partir de una intuición del Presidente de Slow Food Carlo Petrini en 2003, nacía la idea de un gran encuentro mundial entre comunidades del alimento. Y hoy, al pensar en estos últimos cinco años, podemos hablar tranquilamente de qué es lo que ha sucedido y qué es lo que ha trascendido nuestras más rosadas expectativas. Estábamos entonces convencidos de poder implicar a mucha gente en todo el mundo con una sensibilidad y atención particular por los temas de Terra Madre, pero no pensábamos que tantos tipos de personas estarían dispuestas a poner manos a la obra para ayudarnos en la construcción de una red. Porque es bueno recordar que además de las diferentes redes, desde las comunidades del alimento a los cocineros, hasta las Universidades y las novedades de este año con los jóvenes y los músicos, en estos años se han creado una gran multiplicidad de contextos en los que tantísimas personas han contribuido para el crecimiento y el funcionamiento de Terra Madre. Pienso ahora en los muchos convivia de todo el mundo que han comenzado a trabajar con comunidades del alimento, o con los cocineros, plasmando el vínculo fundamental entre productores y consumidores interesados en una alimentación buena, limpia y justa. Esos mismos convivia que en muchas ocasiones también han realizado actividades de apoyo a favor de las comunidades. Son incontables las actividades organizadas en todo el mundo, desde auténticos acontecimientos nacionales hasta pequeñas actividades, siempre, no obstante, útiles para defender la filosofía de Terra Madre.
Pienso asimismo en los centenares de voluntarios que desde hace años nos siguen y dedican tanto de su tiempo libre para ayudarnos y que, ahora ya desde hace más de un año, han fundado una nueva Asociación. Me vienen a la mente las muchas personas que han donado dinero para ayudar a los productores de las naciones más pobres. Pienso en las numerosas familias que han mantenido contactos con los delegados que habían hospedado y que en diversas ocasiones han ido a encontrarlos en sus propios países de origen, dando vida así también a verdaderas relaciones de amistad. La lista podría continuar largamente, pero desearía terminar con el recuerdo sobre todo de esos millares de relaciones creadas de forma absolutamente espontánea e independiente de nuestra estructura central, que se consolidan día a día y constituyen con toda seguridad la mejor base para continuar y ampliar cada vez más la red de Terra Madre en el mundo.

Paolo di Croce
Secretario general de Slow Food Internacional, Secretario de la Fundación Terra Madre
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Venga a formar parte de

una gran comunidad internacional que defiende la agricultura, la pesca y la ganadería sostenible.
Celebre el placer que nos ofrecen los mejores alimentos del mundo en toda su variedad
servicecentre@
slowfood.com

 

Envíen sus demandas y sus comentarios, escriban sus historias y experiencias: nosotros las
relataremos aquí.
communication
@slowfood.com
 
hallarán, entre otras
cosas, fotos y registros audiovisuales de
Terra Madre 2006.
 
 
 

  En Australia se recoge todo el año

En la edición 2006 de Terra Madre, el Convivium de Slow Food Perth ha logrado mandar 14 delegados al encuentro mundial de la comunidades del alimento, gracias a sus desempeño para recoger fondos. Nuestro convivium ha integrado en forma permanente la recogida de fondos en favor de Terra Madre porque, para nosotros, es uno de los proyectos más importantes de Slow Food, y porque pensamos que los productores artesanales de alimentos buenos, limpios y justos son la columna portante del movimiento. 10% de todos los fondos recaudados durante todos nuestros eventos son destinados a sostener la red local de Terra Madre. En 2006 también hemos logrado obtener fondos del gobierno y de autoridades regionales, y en mismo tiempo, hemos organizado un almuerzo con los productos de nuestras comunidades del alimento, que fue un gran éxito a todos los niveles. Los comunicados de prensa y los reportajes que fueron publicados por los medios de comunicación ayudaron también a mejorar el conocimiento y la ayuda brindada al las comunidades australianas. Después del evento, los participantes al evento intervinieron en talleres y seminarios de restitución organizados por entes del gobierno, para compartir su experiencia y los conocimientos adquiridos, mientras que el chef de Terra Madre Vincenzo Velletri preparó una comida para dar las gracias a los sponsor y donantes.
 
     
  Pauline Tresise
Responsable del convivium de Slow Food Perth
 



 

Añade un puesto a la mesa...

La red de “Osterie e Ristoranti di Terra Madre” y los convivia Slow Food en el territorio organizan cenas en toda Italia. Parte de la recaudación servirá para financiar el viaje de los delegados provenientes del hemisferio sur del mundo

 


  Comiendo, comiendo.... ayudamos a las comunidades de Terra Madre

Creemos que es importante un gesto concreto en el seno de un proyecto que año tras año deviene cada vez más una realidad alternativa a la globalización que nos hace perder de vista la importancia de la diversidad como riqueza. Nuestra “ostería” reunió en cocina a tres cingaleses, un marroquí y dos eritreos, que con pasión nos hablaron de su países a través de la comida.

Salvatore yMirna Toscano
Osteria Mangiando Mangiando, Greve di Chianti, Florencia, Italia
salva.t@virgilio.it
 



 

Cinco “osterie” para Terra Madre

También Slow Food Torino Città organizó una bella cena en colaboración con Eataly y gracias a la gran disponibilidad de cinco “Osterie d’Italia” turinesas. Descubramos como fue la cosa a través de la narración de quien la organizó y de quien participó

 


  De vez en cuando consigo participar en alguna cena vestida de degustadora y no de cocinera... ¡Y si la cena es con fines benéficos participo de mayor gana aún!
La velada del miércoles fue en verdad bella y emocionante. La sala estaba abarrotada (¡éramos más de 100 personas!); en la mesa junto a la nuestra se sentaba también el Presidente de Slow Food Italia, Roberto Burdese, que abrió el encuentro con un interesante discurso sobre la biodiversidad y la agri(bio)cultura, que se asienta cada vez más en muchas partes del mundo. Es imposible en pocas líneas hablar de cuántas cenas y actividades como ésta se están organizando en toda Italia (a través de los convivium de cada ciudad) para permitir recoger fondos. Siempre es bello poder hacer el bien… y después te sientes bien, ¡al menos así es para mi! En mì Blog, he creado un pequeño collage fotográfico en recuerdo de la velada: platos, personas, amigos, cocineros manos a la obra y en descanso, “comida”.
 
     
  Sandra Salerno
Cocinera, escritora e miembra Slow Food
cucina@untoccodizenzero.it

 

  Hemos ideado y organizado una cena especial a diez manos que ha reunido a cinco hosterías turinesas (Sotto la Mole, Antiche Sere, Concalma, Saletta y Oca Fola) para apoyar el viaje de los delegados provenientes de Brasil y de Marruecos.
Roberto Burdese aprovechó la ocasión para recalcar la importancia de Terra Madre para la ciudad de Turín y los turineses. Bruno Boveri, Presidente de Slow Food Piamonte y Valle de Aosta y Eric Vassallo, Gobernador Slow Food, presentaron a los cocineros y sus platos, expresión de las tradiciones locales: entremeses piamonteses, carpionata (plato a base de calabacines), arroz Acquerello salteado a las verduras, asado de carne al Barolo, bonet piamontés (dulce con cacao) y panna cotta.
En esta bella velada participaron unas 125 personas, e intervinieron también una troupe de France-2 y numerosos periodistas turineses.
 
     
  Leo Rieser
Responsable del convivium Slow Food de Torino Città, Italia
leo.rieser@slowfoodtorino.com
 



 

Las Casas Coldiretti

La Coldiretti es una asociación italiana de implantación nacional que representa al mundo rural y apuesta por la agricultura como recurso económico, humano y ambiental. Los miembros de Coldiretti Piemonte acogen a más de 40 delegados en empresas agrícolas, alojamientos rurales y habitaciones de familias de la región

 


  Albergar las teselas del mosaico de Terra Madre ha significado entrar en contacto con personas provenientes de todos los continentes, una experiencia de intercambio y relación única en su género. La idea fue favorecer el intercambio de experiencias entre la base asociada y anfitriones de las “Case Coldiretti”, una confrontación a la que ha servido de hilo conductor un modo diferente de entender la agricultura, más cuidadoso con los recursos ambientales, el origen territorial de los productos, la dignidad de los trabajadores y la salud de los consumidores. Por estos motivos Coldiretti ha apoyado y acogido con convicción el proyecto, una ocasión para todas las comunidades del alimento del mundo para conocerse, hacer oír su propia voz y exponer sus razones en directo, sin la intermediación de quien tiene interés en difundir mensajes seudo morales para justificar la homologación de la agricultura, de la alimentación y del consumo, escondiendo bien otros intereses.
Los sonidos, colores, historias y aromas de tierras lejanas, regresarán en octubre para mezclarse en una gran aldea global donde se reunirán productores y operadores del sector agroalimentario, representativos de una forma diversa de entender la producción de alimento.
 
     
  Giorgio Ferrero
Presidente regional de Coldiretti Piemonte
 



  La Red de Ciudades de Terra Madre está compuesta por municipios italianos animados por el deseo de dar prueba de la hospitalidad italiana y piamontesa. Los municipios de la red han participado activamente en el proyecto suministrando ayuda financiera y albergando a los delegados
 


  En 2006 la Provincia de Biella, además del Ayuntamiento y otros entes del territorio, participó en la hospitalidad de 40 ganaderos de las comunidades del alimento. La particularidad de nuestros huéspedes procedía del hecho de que todos ellos criaban cabezas de ganado que además de carne producían fibra.
“Materia prima, fibra de comunidad” fue el título de un encuentro, una actividad fuera del programa oficial de Terra Madre, que realizamos en aquellos días en Biella y que trataba de crear una oportunidad de intercambio de experiencias entre los ganaderos, productores de fibra, y los representantes de la industria textil biellesa.
La cultura que portan estos ganaderos entraba entonces, quizá por primera vez, en relación con la cultura industrial de la que Biella es una importante expresión: somos deudores del trabajo de las comunidades y sentimos la necesidad de reapropiarnos de parte de su cultura, apoyando con aquel encuentro la necesidad de un fuerte compromiso hacia la justicia social para con los ganaderos de las diferentes comunidades.
No sólo fibra sino cultura: este es el producto de las actividades que contribuyen a construir vínculos sociales y experiencias ejemplares de desarrollo sostenible.
 
     
  Davide Bazzini
Asesor para la Tutela Ambientale, Pace e Cooperazione, Provincia de Biella
 



Tradizioni alimentari

Año nuevo maorí

El Matariki es el nombre maorí utilizado para indicar un grupo de estrellas conocidas por los más como Pleiades. En el mes de junio su aparición en el horizonte, poco antes del alba, señala el tradicional Año Nuevo Maorí: el comienzo del nuevo año es anunciado por el ascenso de Matariki y el avistamiento de la luna nueva.
En la cultura maorí la observación de las siete hermanas define asimismo el calendario de las recolecciones (el maramataka): estrellas claras y brillantes en el cielo anuncian una estación cálida y productiva, si en su lugar están cubiertas de bruma, el invierno será frío y las semillas no harán su labor antes de octubre. Además de definir los ciclos estacionales, Matariki hace referencia a la cosecha y conservación de los productos con vistas al periodo invernal (Matariki ahunga nui, o bien: Matariki proveedor de abundante comida).
El Matariki es una importante ocasión de agregación para la familia, una oportunidad de reencontrarse y compartir rituales, conocimientos y actividades festivas marcadas por la hospitalidad típica de la cultura aborigen. Las mujeres exultan al lanzarse con cánticos y bailes para dar la bienvenida al nuevo ciclo vital, y preparan platos tradicionales con los productos recién recogidos. Olvidado por los mismos maoríes a causa de la progresiva difusión de la cultura occidental, el año nuevo aborigen ha vuelto a cobrar auge sólo en las últimas décadas.
El Matariki permite reflexionar sobre el respeto por la naturaleza, concepto central en la cultura indígena: los maoríes se definen como kaitiaki, guardianes de la tierra y de todos los recursos que ésta ofrece, protegiendo y nutriendo los terrenos para garantizar la sostenibilidad.

Las prácticas tradicionales, que consideran la observación de las fases lunares, de las estrellas, de la actividad de las aves y de la floración de las plantas, son también seguidas por los 800 miembros de la comunidad Cultivadores Maoríes de hortalizas, adherida a la red de Terra Madre. Su actividad principal es el cultivo, biológico y con métodos tradicionales, de maíz, papas, boniatos (kumara: algunas variedades proceden de los boniatos traídos por los primeros colonizadores, provenientes de la Polinesia, hace miles de años), calabacines. Los productores están reunidos en la asociación Te Waka Kai Ora-Maori Organic Growers and Farmers.

 
  ¡CUENTEN USTEDES TAMBIÉN SUS TRADICIONES!
Describan su comunidad, háblennos de sus platos típicos y de cuándo los comen. Aparecerán en esta sección. Escriban a: communication@slowfood.com
 



A domanda risposta


 

¿Cómo puede un sólo individuo contribuir a la realización de Terra Madre? ¿Pueden suministrarme algún ejemplo concreto?

Federico Concion
federicocn@libero.it
 

Tal y como da fe la sección especial de esta newsletter dedicada a Terra Madre, los “esfuerzos” que hace posible la realización son muchos y de diversa naturaleza, como diversos son los individuos que espontáneamente deciden comprometerse y nos ayudan con su contribución al éxito del evento.

Donante. Una donación hace posible contribuir de forma inmediata y directa a la realización de Terra Madre, un gran acontecimiento cultural que requiere esfuerzos enormes, sobre todo desde el punto de vista económico. Gracias entre otras cosas a las donaciones pueden participar en el evento los delegados provenientes de todo el mundo. Si desea ayudarnos con una donación a organizar este gran acontecimiento haga clic aquí.

Socio de Slow Food. Asociarse a Slow Food significa sostener una nueva agricultura respetuosa con el ambiente, con el hombre, el gusto y las comunidades del alimento de Terra Madre. Significa sostener un proyecto de desarrollo agrícola en todo el mundo, entrar a formar parte de una comunidad internacional que reúne a productores y consumidores, cocineros, amas de casa, ambientalistas, estudiosos y gourmets, y de una comunidad local (el convivium), que organiza cenas, degustaciones, encuentros y otras actividades a pocos kilómetros de tu casa. ¡Descubre el valor de ser socio de Slow Food!

Hospitalidad. Estar dispuesto a alojar a los delegados abriendo las puertas de las propias casas a campesinos, pescadores, artesanos, transformadores procedentes de todos los rincones del mundo, es otra forma de vivir el espíritu de Terra Madre en primera persona: una experiencia única de intercambio y coparticipación, una oportunidad de abrirse al encuentro, descubrir nuevas realidades y dar a conocer la nuestra. Los participantes en Terra Madre son alojados en nuestro territorio gracias al amplio compromiso de la Red de Ciudades de Terra Madre, pero también de personas, asociaciones, entes locales y estructuras de alojamiento que se ponen a nuestra disposición para albergar a las comunidades del alimento y así se convierten en comunidades anfitrionas.

Participación a los Foros de los laboratorios de la Tierra. Ya están online los foros de discusión específicos para cada seminario. Serán manejados por un moderador experto en el tema tratado y serán abiertos a las contribuciones de todos (no solo los delegados sino que todos los que lo deseen, aunque no hayan participado a los encuentros) en cuanto a comentarios, artículos, informes, etc. Participar a estos forum será muy útil porque representan la base de las discusiones para los laboratorios de la tierra en Octubre a Turín y es una buena ocasión para ampliar la red de Terra Madre!



 
  ¿Lo sabían?

¡Nacerá la Banca mundial de los saberes!

A partir de la Cumbre sobre la Tierra de Río de Janeiro (1992) las Naciones Unidas han reconocido que técnicas y conocimientos tradicionales son parte de la solución a los problemas ambientales y a los cambios climáticos, al ser capaces de interactuar con el ambiente sin socavarlo. Con la intención de recuperar este patrimonio, hacerlo revivir, reaplicarlo adaptándolo y al mismo tiempo protegerlo de la rapacidad de quien podría apoderarse de él indebidamente, se halla en vías de formación la Wbtk, la World Bank on Traditional Knowledge (Banca mundial de los saberes tradicionales). Entre los fines de esta «Banca mundial de los saberes» coordinada por el arquitecto y urbanista Pietro Laureano, asesor de la Unesco para las zonas áridas, la civilización islámica y los ecosistemas en peligro, está el de «evitar la patentización: los derechos de propiedad intelectual pueden intervenir y apropiarse de un conocimiento tradicional sólo cuando éste no sea “notorio”. El centro, por tanto, notificará a la oficina europea de patentes todo lo recogido e inventariado».


No es oficio para viejos, pero....

Una noticia publicada a principios de este mes informa de que más de la mitad de los agricultores europeos tiene más de 55 años y una cuarta parte más de 65 años, mientras que el porcentaje de aquellos con una edad inferior a los 35 años sólo es del 7 por ciento y está descendiendo.
El del envejecimiento del sector agrícola es un fenómeno que se percibe en varios países, y que ha inducido a los parlamentarios europeos a solicitar ulteriores medidas UE para animar a los jóvenes campesinos a no abandonar este sector. En la base de este propósito se halla el informe redactado por el europarlamentario italiano Donato Tommaso, según el cual: «No es la pesada carga de trabajo lo que amedrenta a los jóvenes y los ahuyenta de este sector, sino más bien la elevada inversión financiera (en particular relacionada con la compra de los terrenos) necesaria para comenzar la actividad, un aspecto que en la mayor parte de los casos los obliga a endeudarse». Una cuestión que no sólo interesa a Estrasburgo y para la cual se buscan respuestas en todo el mundo.
                 
 
 

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